JULIOBARCO.METALITERATURA.COM.AR

Escritor Peruano

Buscar: Ingreso de usuarios registrados en Julio Barco Facebook de Julio Barco escritor peruano Fan Fan Page de Facebook de Julio Barco escritor peruano Instragram de Julio Barco escritor peruano Twitter de Julio Barco escritor peruano Blog de Julio Barco escritor peruano Feed de Julio Barco escritor peruano
 

(1991) Autor de los libros Me da pena que la gente crezca (Arteidea Editores, 2012), Respirar (La Chimba Editores-2018-Premio Gremio de Escritores), Arquitectura Vastísima (Editora Huachumera-2019-Premio Huauco de Oro), Arder (gramática de los dientes de león) (Editorial Higuerilla-2019), La música de mi cabeza-volumen 7 (Lenguaje Perú -Editores) En novela, este 2019, presentó Semén (música para jóvenes enamorados) (Lenguaje Perú- Editores) En el 2019 fundó la web lenguajeperu.pe Fue fundador y director del grupo TAJO. Actualmente es redactor de Literalgia y Lima Gris y gestor del proyecto cultural Poético Río Hablador. Sus poemas y ensayos pueden encontrarse en www.google.com. Viaja y participa activamente en la escena de poesía contemporánea.Este 2020 publicó el poemario Des(c)ierto, en Amazon. 

ULTIMAS publicaciones

1 Poemas Amy Winehouse no murió de Coronavirus
2 Notas La multitud de yoes en el yo, o reflexionando sobre "Esquirla" de Miguel Ildefonso
3 Notas Regreso al otoño o reflexiones sobre Eclipse otoñal de Jhonatan Ramírez
4 Entrevistas Entrevista a Julio Barco en el programa Asilo Poético 2019
5 Entrevistas Entrevista a Julio Barco en el programa de Lima Gris
6 Entrevistas Entrevista para el programa Somos Libros, Seámoslo Siempre conducido por José Salazar.
7 Entrevistas Entrevista a Julio Barco programa Confidencias en el tiempo Lima (2019)
8 Agenda Entrevista a Julio Barco por Zeuxis Vargas en el marco del proyecto Obra Abierta
9 Galeria Julio Barco en Plaza San Martín
10 Compilador Yo construyo mi país con palabras
11 Entrevistas Tejiendo palabras Entrevista en Francia
12 Poemas WATANABE
13 Notas Transición de las Rosas de Nicolás López Pérez
14 Cuaderno del futuro La memoria de mi cuerpo: tu cuerpo se juntan al píe de la mañana
15 Ensayos Poeta en el huerto de lo soñado
16 Entrevistas Entrevista a Julio Barco en #LaEsquina de @RadioNihuil
17 Galeria Librería en la calle de Lima
18 Galeria Viajando desde Trujillo
19 Agenda Tejiedo palabras

Notas

 Amy Winehouse no murió de Coronavirus
  Amy Winehouse no murió de Coronavirus  

 Amy Winehouse no murió de Coronavirus

 

 

Mientras las ambulancias pasan por la ciudad

wiuwiuwiuwiuwiu
llevando muertos vivos llevando cuerpos
Yo pienso en ti
En las todas las veces que nos amamos.

Mientras las ambulancias pasan por la ciudad
llevando muertos vivos yo escribo escuchando a amy triste

De fin de semana calles como tonterías

Escritas hace un toque en una hoja de Word.

La realidad política del Perú es un presidente
hablando por faceboook. No entiendo nada. Empiezo a temer

que mi cuerpo aparezca mañana tumefacto,


descompuesto, herido, ¿debo tomarme
                 con humor las cosas
                 o esperar creativamente una solución del Estado?

¿El Estado también somos los miles que sufrimos por el Estado?
¿La realidad política del Perú son estos muertos
o vivos/ estos muertos son la realidad poética del Perú? Pero Yo pienso en ti
                        chiquilla perfecta tus ojos
tu cuerpo tu sexo la delgadez de tu alma y
                        esos temas antiguos que amas
este tema de amy winehouse que suena en

todo tu cuerpo que invento y deseo
y deseo nuevamente verte y no quiero repetir lo que todos los poemas repiten
             oh pero sigo aquí
destrozando la carga conceptual lucidez frascos de rabia eternas noches sin brújula
voces poéticas alcanzando el sí mismo
el sí mismo como tu cuerpo & la noche
y en la ciudad van y vuelven las ambulancias


            wiuwiuwiuwiuwiu mañana es lunes y nadie trabaja
             (o sí) no sé, sigo siendo un desempleado
busco hacer las Juliadas, según Camoes, mi amigo
              y te conquistaré con mis versos
te amo enfurecidamente amo y añoro y necesito
y mis versos son este país, planeta, repleto de sinrazón, de muertes,
             de señoras en bolsas negras cargadas
               por jóvenes directos a la fosa común

& verso la glosa del instante
que tu ser pasee como alga caliente por mis largas y              

              flacas piernas

                que siento la urgencia de amar y querer,

                besar enloquecidamente y observar.    

 A solas siempre juntos

es también el poema con el que te conquistaré,
y serás mi mujer y entonces tendremos días claros
con manteles hermosos y te veré con un hermoso y lila vestido
este invierno
inicia y pienso en ti

y pienso en todas mis novias pero no

por qué tú me
gustas más
tu cuerpo tu belleza la vida los dos andando por cualquier calle de Lima del Perú del Mundo de la realidad que sea/ y eligiendo qué película ver cenando tarde inventando

                lo real

y ahora beso tus labios carnosos

               (Las plantas carnívoras me observan
                 se ríen
                  de mis napoleónicos instintos)

Dormiré tranquilo, todavía

                sabiendo que
hay muchos
                      en las calles
sin simbolismo subrayando versos
sin ropa, sin comida, sin una lata de atún,
sin poemas mal o bien escritos,
sin el flujo de la realidad poética, según     
muchos sin ropa sin amor con sus cosas
                     andando entre los cerros
muchos que son Jaime, Carlos, Olga
pero yo duermo tranquilo y abrigado
pero, ¿hasta cuándo podré dormir
                 así? ¿acaso no es
                        una gran mentira nuestro

                    amado país?
                    todavía es tiempo de ser libres e inventar el mundo
                            cambiar lo real             

       entre los parques
El amor es la voz de Amy Winehouse
Amy Winehouse no murió de Coronavirus
                   pero sí a causa de muchas dosis

y todo eso que la llevo a la fama y a la tumba
                                       y
                      Hemos crecido amando
La necesidad del verso, su poder, su
                      frescura. Ahora quiero

apachurrarme contra ti.

Días apáticos que necesitan nuestro poder real,
esa altivez para vivir y ser luz.

                   Siguen pasando las ambulancias,
                  ¿debo gritar o ignorar el verso que
                como flama me invita a silabear la
                        sangre, el terror, el diafragma                    

 
                    del ahora?

Entonces termina la canción, apago
                  mi computadora y me tumbo en la cama.

Pienso en mañana: otro cuaderno de hojas que llenar
         palabras palabras palabras
vaya juego

                  Serio según este alemán o

Cualquier personaje equis

         Día: pantallas que ver, no te veré, no iremos
       a caminar ni a pasear ni nada por el estilo.
Mañana lunes.

Todos encerrados. Todos atados a nuestras casas.

En la calle, ningún Mario Montalbetti camina.

Dormiré ebrio en mi habitación. Mejor ebrio que
                malditamente dentro de la realidad. El
                lenguaje no posee límites. Este yo
                tampoco y todo va saliéndose de curso.
                Entonces necesitas simplemente callarte,
                El rencor es una mala forma de crecer,

                Entender que dormir
 es despertar
                  Volver a seguir dentro de la realidad
               otra hoja de Word que diagramas

En otro sistema

               Otra hoja de Word que es tu mente

              Otra hoja de Word que son Planetas

Otra hoja de

                 Word que es la necesidad de ser
voces dentro de un diálogo
                      diálogo que incendia las perspectivas

                 Las que ya de antemano son marciales
Otra hoja de Word

              Que es el coronavirus que puede darte

                Destrozar tus pulmones, destrozar

Tu vida

             Este planeta de rosas húmedas

             Tu mente: Instante continuidad un flujo

              Entendiéndose
 La mente te dice cosas, estudios,
              el terror y el desprecio.

Mis poemas no son un Centro Comercial con

            Hombres trabajadores que respetan

Los horarios y se peinan con gel.
                   Que es clara canción repetida en el cuerpo
                   O la voz de una revolución que todos
                                       cantan

  La mente te repite canciones, tonadas con las que
                   vibras. Y su Poder es Luz.
Y todo se mueve y ese movimiento es el poema.
Tus poemas se venden en el mercado, todo posee precio.
La realidad del mercado mató el arte Pérez:
                     florecen
                    lilas flores tristes en las calles.
                    No hay realidad misma en sí
clara, abierta, convertida en canción.
                    Entonces amanezco vivo, soy

 

La totalidad, soy lo Absoluto, soy lo Intenso.             

                  La realidad del lenguaje crea epifanías,
dioses vivos o
                     muertos: la totalidad de su expresión.

 

Somos máquinas según un poeta que
                   se observó en un espejo y explotó el espejo. Todo muere y todo nace bajo
                 el cursor de tus ojos.

Deseas una realidad más
                amplia: no solo una araña tejiendo
                   su cosmos en un balcón.
Yo he descubierto mi amor a la poesía como
                   una larga temporada en la vida,
                  en ese zurcir las cosas, entenderse
pensar soñar concatenar tu música
                      siempre eternamente combinado
a lo real en sí mismo abierto dibujando
                    estas calles que son
la epifanía creada desde el lenguaje como cosmos
                     o mero artefacto:

Y Amy Winehouse no murió de Coronavirus
                      yo subrayo un verso del poemario
       Ello inseguro de Reynaldo Jiménez
Hoy domingo mi mente gozó de

                      Algunos versos & eucalipto
          & soledad & epifanías como calles
& mientras en este verso pasa el sonido
de una moto tronando en la soledad

        este otro es un axial o fractal
Hay que matar moscas algunas mientras
            se gozan de ciertos placeres
         y en este verso vuelvo a Ello inseguro
artilugio de lenguaje dijo el Jaguar
                    y pienso en ti mientras

ambulancias pasan & todo es muerte
               & no me atrevo a dibujar el futuro:
recorto esta frase, miro por encima de mi poema,

                ya es madrugada.   Cierro los ojos

y los abro en el poema. Estoy en un poema
                  llamado Lima entrando al invierno. 


Lima, 2020

 La multitud de yoes en el yo, o reflexionando sobre "Esquirla" de Miguel Ildefonso
  La multitud de yoes en el yo, o reflexionando sobre  
La multitud de yoes en el yo, o reflexionando sobre Esquirla de Miguel Ildefonso
 
 
 
Podemos entender Esquirlas (Editorial Dendro, 2019) de Miguel Ildefonso como un enorme tratado sobre la esencialidad de la poesía, sus tórridos discursos y su vigencia dentro de un tiempo de ejes y ásperos modelos de vida, como un vasto espejo que refleja las reflexiones, teorías y praxis poéticas de Ildefonso, como también entenderla ceñida a su definición más súbita: esquirla, pedazos de vidrio molido, pequeñas partículas que saltan y se expanden; así, en esa multitud, Ildefonso interpreta su época y sus odiseas, en un solo poema de largo aliento, fragmento, repleto de ecos e interpretaciones, un canto general de ética y poética. Si en otros proyectos poéticos, Ildefonso asume el paisaje de la desolación y la memoria (Himnos,2008), el viaje por la ciudad y su caos (Dantes, 2010), el diario habitar del artista (Diario animal), el viaje de ese no saber decir que deriva en barroquismo desmesurado (Los desmoronamientos sinfónicos, 2008), la vida en el exilio (Canciones de un bar en la frontera, 2001), el desarraigo en el mundo simbólico (Vestigios, 1999), por citar algunos de sus obras, que anteriormente ya recogieron muchas reflexiones sobre la poesía y la modernidad, el problema estético, los límites de lo poético, la poesía como acto sagrado, la poesía como rebeldía del ser.
 
En Esquirlas, hay una dosis de todo ello más una purificación sólida y un filtro, sostenido en un largo poema cuyo tono es homogéneo y guiado por una reflexión de versar una poesía crítica consigo misma, que teorizando abra nuevas luces dentro de la estética y sirva como crítica a la razón que domina los aletargados cenáculos de lingüistas nerviosos y embotados en teorías o de jóvenes anárquicos; que dentro de nuestra tradición puede tener un parentesco con proyectos como Hijos de limo de Octavio Paz, donde el poeta mexicano reflexiona sobre la naturaleza de las vanguardias, explicando que todas derivan de un eje central: la contradicción de una contra otra; o el poemario Notas para un seminario de Foucault (2018) de Mario Montalbetti (1). Es necesario, insistir en esta idea de pluralidad, ya que el propio autor la versa al inicio del proyecto anota una clave para entender aquel espacio descuartizado de sentido que habita el artista de los signos en la nueva aldea: 
 
la pluralidad de los pasajeros define este tiempo
donde no hay un centro que defina al individuo
es la incertidumbre del cuerpo en ruptura
y presencia del desasimiento de su lenguaje
nos partimos nos dividimos nos fecundamos
                             frag-men-tados
nos expandimos en pedazos
esquirlas como la muerte nos reproducimos (2)
 
…pues nos permiten observar el espacio mental e intelectual desde donde nace la reflexión;  Miguel Ildefonso, como bien señala Lezama Lima, combina todas las influencias literarias en un solo caldo criollo, un caldo frag-men-tado; UN CALDO DE CABEZA mixta donde todas las sangres se mezclan: humeante a fuerzas y pócimas de la esencialidad poética; creando un sólido panorama que pasea por occidental, el ande, lo oriental, ese errar en la vida buscando belleza de Verástegui, que conduce al juego eterno y vital de los signos, y a su potente desciframiento como música, código, cielo, ojos, cuerpo, duda, exaltación, árbol, lenguaje; es justo decir que Ildefonso no narra desde la sapiencia, al contrario, su mensaje nace de la experiencia, del a posteriori poético, del cual nace su balance, juicio y desciframiento; observatorio plural, el verso es concha marina que escudriñar y asimilar; establece un postulado usable, un atentado místico, siguiendo postulados que recuerda a T. Carlyle cuando afirmaba que de ciertas personas podemos decir que “su mayor elogio es haber combatido con verdadera fe” (2)y es justamente esa vitalidad, (lo ingenuo que puede ser la poesía según Heidegger), también entendida como éxtasis que brota de los cuerpos que combustionan, éxtasis que es plural, que nos convoca el registro de los mares y viajes que somos, que conducen al UNO MISMO, cielo que funde y mezcla este soliloquio del que el vate es promotor; espacio vasto, altivo, violento; moviendo de peces dentro del poema, o  el poema escribiéndose en el instante del deseo, donde el cuerpo es el verso que el hacedor construye; en esa construcción, la poesía de Ildefonso, como la de Rimbaud o Pessoa, proclama los universos de universos que escribió otrora Rubén Darío, no estamos inscritos a un determinado oficio ni beneficio, vivimos en el gozo plural & anárquico de la posibilidad:
 
El cuerpo es un múltiple conjunto de yoes
convergemos en el cuerpo
no en el tiempo ni en el espacio
y el cuerpo se interroga dónde está
a qué hora llegará a su destino
el cuerpo se interroga: ¿de dónde provengo? 
 
…dudas, creo yo, que devienen como consecuencia de la certeza de no tener “un centro que defina al individuo”; Ildefonso escribe eternamente un verso en la piel fluctuante de una cebolla, cada poema cambia, brota, vuelve a nacer el signo, se abre a otra piel, en esa cebolla infinita; Esquirla, entonces, es un largo motor de ciencia poética, máquina de sonidos y traducciones, no de inglés al quechua, sino de la sapiencia lírica a un tú (o yo) que es tanto yo como Rimbaud; y aquí vuelve a obstinadamente a dibujar la reflexión del muchacho de Charleville o el mismísimo Juan Ojeda –sentir y pensar fusionados en un eje de conocimiento: Yo es otro, es decir, todos son Yo, Yo es Multitud y Uno– guiada en el entendimiento de autores tanto clásicos –Longino, Holderlin, Cavalcanti, Mallarmé, Paul Celan, Joyce, Nietzsche, Vallejo, Faulkner, Pessoa, Baudelaire, Platón, Adorno -como contemporáneos –Luis Hernández, Burroughs, Bukowski, The Cure, Lowry, Piaf, Chacalón, Borges- con los que trafican un nutritivo, una re-cu-pe-ra-ci-ón de fluidos-saberes-esencias-estados-mentes-flores- conversatorio simbólico que ordena e ilumina, alejado de lo meramente académico, abriendo un espacio donde las voces fluyen armónicamente; Miguel Ildefonso escucha a fondo la sangre del siglo, la sangre donde se agolpan los sonidos, los “satéliles” que son esquirlas, destrozando lo Real (u amplificando sus médulas) lejos del desencanto o caos, y dibujando el mapa de su mente, nos preguntamos, ¿qué oye el poeta? ¿qué extrañas concordancias componen el zurcido con el que emparenta lo andino con lo oriental, el fuego con los deseos? Mapa ardiente y coral, como toda la buena poesía; inicialmente, en Big Bang -, leemos un texto muy oral e híbrido que traza su bitácora:
 
La poesía tiene una prótesis sin la cual no puede andar una ciudad como Lima, en su esplendoroso invierno de alaridos metálicos que oímos cuando viajamos en bus o caminando por imantadas veredas, efectivamente, tantas veces mentado por la poesía. Pero, ¿qué diálogo sordo se entabla aquí? (4)
 
Texto, por cierto, sugerente, seminal: enmarañado cielo de un gras para nada sintético, sino floral y coral: crítica a la realidad, situación geografía, e incluso teorización sobre el propio discurso, sin olvidar lo visceral, y el espíritu punk y rebelde; si las galaxias son producto de otras galaxias recicladas en el fin y vida de los soles, (ojo que esta idea misma se versa en algunos buenos versos como: “al escribir esa ética pareciera que el poeta/ estuviera siguiendo el mapa de universo/cuando más aleja la mirada/ el poeta podrá encontrar inmensos planetas/ cada vez más grandes/ a millones de años luz hay mega estrellas”) hay una orientación igual de cósmica en los verso de Esquirlas, de nutrición y diálogo con la tradición, aunque observado desde un vasto panorama.  El inicio de Esquirla es un puñete contra los vidrios de las iglesias del lenguaje clásico y un aperitivo de guerra; esa honestidad viaja como pez dentro de un agua clara y embalsamada de honestidad; la lírica de este poemario no es tibia, muestra la carne del arte poético, escarba sobre sí misma, y se devora; dentro de las razones poética encuentra su trabajo de reflexión y praxis; tiene necesidad de dibujar su propia fotosíntesis, tratado del ser poético que nos permite explorar la simbiosis y voltaje del artista poético moderno; la sustancia detrás, un tratado que combina lo filosófico y ético, en la necesidad de fundar un mito detrás del papel de poeta, se acerca a cierta religiosidad verbal,
 
la poesía será un acto de fe
y esto significa renacimiento/ resurrección
somos diálogo
la utopía es la esencia de la poesía 
 
…destruye los ejes de alta o baja cultura, la chicha y la música clásica forman parte de la misma totalidad de viaje y búsqueda; para abrir paso a un panorama, un paisaje, una lluvia de esquirlas, miríadas de voces, vastos signos, unidades semánticas, herrumbroso juego de ecos semánticos, de resemantización mental del coro arbóreo del poema humano, hecho de millones de ramas, desde el cual –atado a la naturaleza de su intensidad,- M. Ildefonso crítica, opina, canta, teoriza, da forma a su propia praxis lírica; significaciones e ideas de lo poético, ternura y descreimiento visceral,  que nutren y oxigenan los hipervínculos mentales que activan su cosmos poético; inevitablemente surgen los maestros:
 
Desde Baudelaire la poesía entronca en la ciudad
su hastío / su spleen
la ciudad se convierte en un territorio alienante
un monstruo acéfalo que va fagocitando los espíritus
de Rimbaud/ Kavafis/ Lorca/ Vallejo/ Eielson
ellos dejaron sus inscripciones en esas paredes mohosas
de la Modernidad 
 
Entonces, su lírica se conecta con el pensamiento poético moderno, con los Baudelaires, P essoas, Elliots, Vallejos, Eielsons, y otros autores que iluminan el siglo; como si un catastro o inventario general se tratará, empieza estableciendo sinfonía con el inicio de la tradición moderna; ahí se encuentra plantado en su quimera, aquel francés, Baudelaire, como un inmenso tatuaje o grafiti proclamando la independencia de lo bello, el spleen contemporáneo, la búsqueda de paraísos artificiales; todo dicho de modo veloz como una explosión de mil partículas atómicas buscando aclaran o dibujar el himno del ser: 
 
Aun en épocas de descreimiento
la poesía sigue siendo la desaforada construcción
                 de una utopía
la del lenguaje que funda un mundo
y los poetas aclaran y dan sentido
a esos fantasmas anónimos que buscan una fe.
 
Sin que, no obstante, se pierda el sentimiento de lograr un balance y un código de lo poético, como acto que trasciende los espejismos de la modernidad; curioso para una época que prefiere las ferias del libro, las fotos banales del Facebook, los discursos tejidos a través de memes, las niñerías y superficialidades; ahí, en esa cirrosis intelectual, el poeta escribe su sistema, como un cielo vasto. También destaca la reflexión entre sexualidad y poesía, un tema que despierta la necesidad de asumir la creatividad y el erotismo como una llama unívoca, donde los deseos son guías para la poesía como cuerpo, o el signo como flor:
 
Hay una analogía entre la escritura poética
           y el acto sexual
entre la lectura poética y el coito
entre la performance poética y la masturbación
la putrefacción del lenguaje de la poesía
desencadena en esa pequeña muerte que es el orgasmo
es un proceso de envilecimiento
en el que nos convertimos
                  nosotros los inocentes lectores
en voyeuristas incapaces de quitar la mirada
al desborde verbal de poeta con sus impulsos
thanáticos y eróticos
Eyacular es como escribir
y la leche por tanto refulge en la película porno
               de poema
como la tinta en el cuerpo
pero no en el cuerpo de poema sino al interior de lector
ese oscuro objeto del deseo
cómo abortar la poesía entonces
sino transgrediéndola/ violentándola
es un sucio empeño no de torcer el cuello al cisne
                  sino al pene 
 
La conquista de ese lector, el juego del cuerpo amado, conducen a la forma del verso, al cuerpo versado dentro del vacío; se une simultáneamente poesía y semen, semen y arte, como también cuerpo & amor trascendental, como también a una propia reflexión consciente de la histórica poética por donde transita su discurso, una historia que arraiga en los años de vanguardia de siglo, que extiende su fuerza hasta nuestros tiempos; aunque es inevitable que, en el caso de Esquirla, esa divagación de experimento se torne un discurso purificado de juegos o ludismo, aunque paradójicamente funcione bajo una osamenta vanguardista: 
 
La poesía es ese viaje erótico
esa búsqueda de libertad del sujeto posmoderno
luego de las vanguardias literarias
no quedó mucho qué experimentar en cuanto al lenguaje
en cuanto al lenguaje per se
lo nuevo no está en el juego verbal
menos en la impostada experimentación formal 
 
Como bien sostiene O. Paz en Los hijos del limo(5),  la ironía es una factura de la modernidad, de ese perder lo sagrado, ese racionalizar y exterminar de nuestras posmodernas mentes incluso el criterio de fábula, es decir, de posibilidad; ya, en nuestra posmodernidad, es una ironía que se extiende a diálogo consigo mismo, es decir, un diálogo con aquellos lados trizados de la propia reflexión sobre el cuerpo destruido de las vanguardias, de lo poético, de sus mitos; la dirección del entusiasmo, ese estar con los dioses según Martín Adán, que brota de los adeptos al oficio:
 
Porque allí donde ya no hay esperanza
aparece la poesía
con “pasión y entusiasmo” decía Longino
la poesía suplanta la ausencia 
No obstante, la propia duda y pluralidad del discurso, no permite una definición totalizante del tema que rige el propio libro:  
¿y cómo definimos el amor hoy? 
¿cómo hablamos del amor
desde la constante ausencia de las cosas? 
en una época en que ya no hay heroicidad
sino publicidad
 
 
Simultáneamente, Esquirlas resulta interesante la recuperación de voces femeninas (Varela, E. Dickinson, S. Plath, Pizarnik), la reactualización de Vicente Huidobro y sus ideas sobre el poder de poeta como pequeño Dios; o las ideas sobre el arte, la poesía y el libro ( en el arte el fin no es el artista /o el poeta o el narrador/ el fin es el libro); como también es interesante el diálogo histórico que establece con Theodor Adorno & su famosa frase (6) para no quedarse solo en la respuesta banal o vacua sino para expresar justamente ahí la importancia de lo poético, 
la
como bien describe el filósofo de la escuela
                 de Frankfurt
es un acto pero no solo es un acto o una performance
del lenguaje
sino de aquello que se está quebrando
y que nos impide ver o sentir y definirnos 
                como seres humanos
                 (la poesía lo revela/ lo evidencia)
 
Y sigue: monstruosamente, como una continua unidad de temas plural e interculturales, Ildefonso; la siguiente y última unidad del poemario es Expansión Métrica del Espacio Poético, que son 11 poemas en prosa de una hoja, donde se suceden nuevos diálogos, que abren y oxigenan los ya mencionados, la lista de los artistas es larga, y tenemos a varios poetas como Martín Adán, con quién vuelve a dialogar sobre el éxtasis y el caos de habitar la ciudad; con Octavio Paz, a quién Ildefonso cita justamente cuando citaba a Rimbaud que decía: la poesía quiere cambiar la vida; o con el poeta Hikmet que permite una reflexión sobre la poesía social, o lo social en el poema (somos diálogo y éxtasis); o con –nuevamente- Baudelaire o A. Pizarnik; con el novelista Kafka, a quién asocia con el fuego y nosotros, curiosamente, emparentamos con aquellos versos que dijo Gonzalo Rojas, chileno y sagitario (7), con críticos o pensadores como W. Benjamín, Bataille o Baudrillard o Bachelard con quiénes asume un puente entre historia, con el primero; de erotismo con el segundo;  de reflexión sobre la realidad y lo real con el tercero; del agua como elemento poético, con el cuarto; cierran estos diálogos, dos capos de la lengua tanto inglesa como española, que son Elliot y Borges; el primero permite volver a las reflexiones que tiene Joseph Brodsky sobre el también ruso Osip Mandelstam, que conducen nuevamente a pensar la memoria; y con el segundo, que lleva a un encuentro de un estado primitivo de lo poético, un regresar a la musa frente a la máquina pensante y racional de un E. Poe; todo ello en un galope donde lo poético y filosófico son dos actitudes que se mueven en un solo río, la inteligencia, y permite abrir toda la tonalidad del registro.
 
El libro se desborda, da esa sensación de ser un continuo estado de fragmentación de las ideas sobre la poesía, la posmodernidad, lo fragmentado que son los discursos actualmente. Poética no ajena a la desmesura de universo, el mismo que posee un eco, en su vastedad y fecunda, en el multiverso de la poesía. Enorme búsqueda, magnífica sed, arrebato inmenso que atenta contra un arte muy profundo que, hoy por hoy, coquetea con la banalidad, lo limitado o mediocre. 
 
En este libro muchas energías se dan balances, forman ríos y colisionan, como una suerte de universo creándose y explosionando mientras se crea; vida y muerte, como ciclo natural del poema, y forma simetría de esquirlas que rompen el signo y abren sus posibilidades. Este es un trabajo inteligente, libre y fresco, que remece por su ambición y su propuesta. Un justo y necesario balance sobre la propia poesía, el trabajo de poeta, la sociedad y la vida; libro que como las esquirlas, al ser leído, puede desgarrar con su pequeña intensidad algunos prejuicios y abrir algo el entendimiento poético a inicios de siglo XXI. 
 
 
 
NOTAS
 
 
(1)Cotejando ambos proyectos, se puede observar una cierta naturaleza metodológica parecida: poemas que afirman un discurso poético. En el caso de Montalbetti hay semejanzas con la crítica al Sistema; si en Ildefonso el Sistema fomenta una entidad contraria a la poética, en el caso de Montalbetti la crítica será hacia el sistema financiero, entendiéndolo desde lo esencial, en el símil de poema & dinero:
 
…que es como preguntarse
en qué se parece el dinero a la poesía
Y yo les puedo decir: EN TODO 
 
Como se observa, hay un diálogo con el propio lenguaje, no para representar un estado mental, exaltación, trance, o melancolía, propio de los estados, sino para establecer un coloquio, a modo de clases, en este caso seminarios, que fomenten más ideas sobre la relación de lenguaje –poema, dinero-poema, novela-capitalismo, etcétera, y esos ejes sirven para ir divagando sobre las formas que el lenguaje toma dentro del espacio capitalista. 
Valga acotar el tono “didáctico de profesor” que perdura en su versar; tono que, en algunos casos, resulta patético o insoportable, sin que ello vaya en detrimento de su originalidad. Miguel Ildefonso también cita el dinero, criticándolo dentro del ámbito de poema:
 
la exuberancia en el derrame verbal
siempre tiene que estar en movimiento
como el dinero
 
(2)Libro Los héroes, capítulo El héroe como hombre de letras. 
(3)Este fragmento como todos los fragmentos de la primera etapa del libro, hasta la sección Expansión Métrica del Espacio Poético forman un largo río de escritura. 
(4) Poema Big Bang
(5) Autor que, por cierto, aparece citado y re-citado a lo largo de todo el poemario. 
(6)No se puede escribir poesía después de Auschwitz. 
(7) Kafka ardió como una pira en sus papeles; del poema “Concierto”. Poema que, ahora que lo reflexiono, puede ser muy bien el itinerario creativo de Miguel Ildefonso, un concierto de esquirlas. 
 
 Regreso al otoño o reflexiones sobre Eclipse otoñal de Jhonatan Ramírez
  Regreso al otoño o reflexiones sobre Eclipse otoñal de Jhonatan Ramírez  

 

Regreso al otoño o reflexiones sobre Eclipse otoñal de Jhonatan Ramírez

Escribe: Julio Barco

El otoño, que es una etapa de metamorfosis y de balances, al ritmo de las hojas que caen y crujen, sirve de fondo para pintar el cuadro del último libro de Jhonatan Ramírez (1989), poeta y animador cultural de Áncash, cuyo título encierra lo que venimos anunciando: Eclipse Otoñal (Ángeles del papel editores, 2019). Ya desde el inicio, Ramírez anuncia la clarividencia y estro del proyecto: “Una tarde de otro, me había llegado sorpresivamente la visita de un “ECLIPSE OTOÑAL” (…)Encendí mi ordenador, que estaba cerca de mi pequeño anaquel, con un poco cantidad de libros, de distintas ciencias para ponerme a escribir lo que me anunciaba,(1) Ojo que, otro detalle, es la dedicatoria con foto incluida al inicio; el poeta rinde homenaje a su joven esposa colocándola como musa en el pórtico de su obra; detalle que nos permite observar la propia reflexión de autor –obra, su madurez y/o modo de entender lo real; nuestros lectores recordaran a otros autores como Rodolfo Hinostroza que le dedica su Memorial de casa Grande a la familia de su madre o los poemas que Juan Gonzalo Rose le dedica a su pequeña hermana por ser rebelde y hacer sollozar a mamá. Volviendo al punto central, paradigmático y curioso del Eclipse Otoñal como ente que llega de súbito y brinda luz o entendimiento, nos sentimos cercanos a emparentarlo con el cristianismo y el embarazo de María a través del ángel; lo cierto es que, ya observando en la inmensa trayecto de autores místicos, también podemos ver la inspiración, ese estado sacro de creatividad, como un ente que poseyó a muchos autores. Gozo del decir iluminado, sapiencia del triste, fulgor del intenso, soledad del hermético, luz titilante del gnóstico, algoritmo del cuántico, diapasón del alquímico, el eclipse de otoño es un fractal que brilla en miles de luces.

Muy bien, entonces situado el vate dentro de su cuarto,  con el ubicuo y chirriante sonido de su ordenador, y las teclas de plástico golpeando la máquina donde revolotean como flores:

La penumbra del otoño,
es ávida y obstinada, custodia
mi ser a paso lento, estoy alojado
en los acogedores aljibes de la
soledad. (2)

Ese instante epifánico, de soporte mental creativo, donde su yo se hace araña de la lírica que teje la música de su arte; trabajo de signos sigilosos, de rebeldía con la realidad, de brusquedad con el presente, de encuentro de sí mismo, de alquimia con el verso, de poder y entendimiento, de fuego y agua, de atacar la modorra que reina el cotidiano, de respirar y explicarse el caos, jugar a ordenar lo real, provocar el juego de tierra y magia, conducen al joven autor a transitar en su música lírica donde somos testigos de su vagar, a sentirla como un brebaje caliente, un café con coñac o ron de anís que fermenta el cuerpo como la tonada de las hojas cayendo marrones de otoño y realidad, de realidad que cruje como las mismas hojas que son signos zurcidos en su entendimiento. El poeta finalmente es una araña tejiendo sobre su propio cerebro el nido que capture el entendimiento del otro:  

El silencio se hace largo enternecido de penumbra y
de ocaso, alojando mi ser en las sombras de
arboledas piadosas, que dejan caer sus mustias
hojas en las casas aledañas de la ciudad.

Abyecto destino de quimeras triviales
que flagelan las vidas de noctámbulos,
en miseria, has condenado mi
alma a comer en los pórticos del averno,
donde los buitres famélicos se alimentan
de migajas de pan que caen de mi mesa
bañados en sangre de santa miseria. (3)

Sonido seco el de la poesía de Ramírez, sonido de piedra herrumbrosa de lodo cayendo al charco, de voz nimia que se pierde en el último bus que pasa por la carretera Evitamiento, de días apurados y soledad, de vasos lavados con detergente, de calles sin asfaltar. Esos destinos triviales que todos pasamos, entre el mercado, las bolsas con las frutas, las bolsas con dentífricos, y las empanadas de pescado o los cuadernos húmedos de llovizna:

El alcohol era un río que la llevaba lentamente a
descansar en su orilla, luego la arrastraba con
su corriente, llevándola hasta el final del océano;
el mar que solo era la continuidad de sus tribulaciones en vida,
sin poder hallar una tranquilidad serena en su alma. (4)

Y por esas calles camina Ramírez, tejiendo su arte de sonidos ínsitos, bruñidos en la propia chompa de lana, o la cortina desvaída que, al cruza el viento se abre suavemente y deja pasar un rayo intenso de luz, pues el otoño también es reino de la lírica, del encuentro del hombre con la intensidad del lenguaje; del rabioso deseo sexual que desata el lenguaje de los cuerpos que aman, de los cuerpos que se juntan y buscan sus propios e ínsitos eclipses; de la radioactividad de un poema leído por el teléfono celular pero que, como un cuchillo, destruye un instante tu circuito u axial:

Las letras en cada papel
se han vuelto cautivas de tu
infinita imaginación.

Eres la musa del poeta en la
añoranza de su pasado,
en el porvenir de su futuro. (5)

La musa entonces es también un moto secreto de Eclipse Otoñal; otro fruto de la sapiencia que bulle detrás de su cuaderno de presagios y mapas, estrellas y tristezas, hojas muertas y añoranzas infinitas; sustancia que sirve como la música umbría que teje Ramírez, poeta sí, pero observador cuidadoso, sereno y lírico de su realidad más inmediata, alojado como el mismo señala en su soledad; entonces nos reconocemos dentro de su eclipse: ósculo de entendimiento, movimiento de reflexión, cuerpo que al perder la forma se ata a nuevo sentido, circo que es vida y muerte, cuerpo que narra su mirada con lo real, encuentro de voces, de calles, de hojas, de cuerpos, de palabras bellas como frutas, de ojos que susurran la naturaleza del otoño: eclipse de labios, de orejas que se buscan, ciegos y nómades, en la ráfaga de la tinta sexual que cuidadosa, parcamente brota del lenguaje sereno y bruñido de Ramírez:

El vino que es la perdición de los
dioses placenteros, ha dejado verter
su fragancia en nuestras vestiduras,
tus labios solo han pronunciado mi
nombre, y mis sentidos terminaron por
complementarse bajo la sombra de
tu piel.(6)

No se distraigan de la bella e intensidad, cuidadosa forma con la que devela el encuentro de lo ebrio, la belleza y euforia de la perdición de los dioses placenteros, veamos también detrás la pasión de Ramírez por mitificar el cielo de los cuerpos, que se pronuncian bajo un nombre, un latido que al concatenarse logra el cielo de los amantes. Si Rubén Darío mitificaba con regocijo el semen por considerarlo luz de donde brota lo vital, o Vallejo celebraba el sexo de su ama en poemas eróticos de Trilce, o Verástegui cantaba estentóreo el ágil y grácil circunloquio de un cuerpo desnudo como perfecto; en Ramírez observamos un dibujo personal del erotismo:

Tu cuerpo es jazmín en primavera,
estatua de marfil puesta en mi jardín,
encantos otoñales,
que han brotado de tu piel canela. (7)

Erotismo no solo contemplado desde el inmenso cielo de occidente, sino embalsamado del candor y luces del ande, siguiendo la senda por donde han ido algunos sabios de nuestras tierras –Churata, Melgar, Arguedas- que logra un trazo entre cuerpo y naturaleza, cuerpo y latido de la tierra, de los campos donde avenas y tubérculos tejes otro porvenir; y que Ramírez matiza con huayno propio:

Pastorcita
retama dormida en
el verdor de campo,
azucena espléndida en la solemnidad
de los andes,
dulzura de aguas diáfanas que cae
del firmamento andino.

(…)

Ven junto a mí en cada canto otoñal,
que la sagrada tierra retumbe
tu nombre, cuando llegue la
sonoridad del relámpago. (8)

En los siguientes poemas del volumen somos testigos de las nuevas añoranzas de cuerpos o celebraciones de otros que suceden como fuerzas en la lente del bardo; generalmente sus poemas son sentimientos muy sensibles, arrobos de instantes de recuerdos o totalidad, de emoción perdida o deseo, de celebración desde el naufragio o de piel ardiendo; son, en síntesis, fotografías de un continuo habitar, de un respirar parco, de una luz serena que domina todo el proyecto.

Observamos en poemas como Encuentros Aquellos o Inmortalidad de un amor (Viajar juntos en la eterna nave/ que el universo nos concede/ sin dejarnos caer en la sórdida/ y lúgubre muerte) el mismo deseo que no abandona todo el proyecto, en su vastedad, y que es simplemente de usar la poesía como traductor de un estado, tanto melancólico como efímero; nos encontramos frente a un joven poeta que traza frescos lienzos del amor, es decir, el desamor y sus aristas; la soledad y sus aristas; la flor que dibuja emerge del desarraigo y la búsqueda furtiva; no es, en fin, un descuido que el epígrafe que preludia este proyecto sean unos versos de Mario Benedetti,

Después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad (9)

 que reflexionan sobre lo inevitable y absoluto de la soledad. Pienso que J. Ramírez, en su impecable soledad, recibe otra visita de algún eclipse –que llegó tocando la ventana-, tal vez del verano o del invierno, y que acaba de prender su ordenador, abrir una hoja de Word y principiado otro proyecto, que siga su propio camino literario. La pretensión de poeta yace dentro de los límites marcados en el prólogo: Cada poesía es la interpretación de mi vida, frente al anuncio de esta sorpresiva visita. No estamos frente a un proyecto de vanguardia ni a un caballo de troya que derrumbe lo anquilosado de nuestro medio poético nacional, sino frente a un foro de los eclipses otoñales; por ende, se podrá objetar que el trabajo que proyecta es de poesía clásica y romántica, sin otro fin que expresarse con honestidad y tino, con música lasciva, sí, aunque como se anuncia no hay sino que observarlo como propuesta estética, un toque alejado de las modas poéticas nacionales.

El viaje de las semillas por las estaciones queda abierto, siempre y cuando Ramirez decida seguir a su musa y prender su ordenador.

 

 

NOTAS

(1)Presentación página 7.

(2)Poema Eclipse otoñal.

(3) Poema Sonidos en silencio.

(4)Poema La continuidad de un llanto.

(5) Poema La musa soñada.

(6)Poema Ausencia de amor.

(7) Poema Sendas sin fi

(8)Poema Pastorcita de los andes.

(9) Epígrafe del libro.

 

 Entrevista a Julio Barco en el programa Asilo Poético 2019
  Entrevista a Julio Barco en el programa Asilo Poético 2019  

Entrevista a Julio Barco en el programa Asilo Poético. 

 

 Entrevista a Julio Barco en el programa de Lima Gris
  Entrevista a Julio Barco en el programa de Lima Gris  

 

Entrevista en el programa Lima Gris, Lima 2019, conducido por Edwin Cavello y Luis Alpaca.